EVANGELIOS APÓCRIFOS DEL CAPITALISMO: EL HOLOCAUSTO JUDÍO

11 junio 2010

Abra Google y escriba “Money is all that matters” (“El dinero es lo único que importa”).

Tendrá aproximadamente 109.000.000 (ciento nueve millones) de resultados.

Desde que el ser humano se convirtió en “Homo Aureus” (permítanme la licencia científica) el dinero en cualquiera de sus formas, desde la metálica a la simbólica (papel moneda), es el Dios que rige las vidas humanas, hace y deshace imperios, y determina quien vivirá o quien morirá.

Desde hace unos 300 años, vivimos en la era del sistema más increíblemente productivo que ha visto la faz de la tierra (a la cual ha cambiado para siempre): El Capitalismo.

Este, está llevando a la humanidad a un sitio muy difícil de predecir, porque nunca se vio nada igual.

Esta locura colectiva por las ganancias, y a no detenerse jamás frente a sentimentalismos tales como pensar si está bien o mal lo que hacemos, porque “estamos ganando”, está dirigida hacia la eficiencia, para poder producir y producir y producir, con la vista puesta en vender lo que tan eficientemente produjimos.

Como los dilemas morales se diluyen frente al dinero, y la eficiencia se convierte en una especie de acto de fe, tarde o temprano ocurren cosas horribles en el mundo, y algunas de ellas se convierten en emblemáticas de un tipo de esquizofrenia colectiva.

Todos sabemos muy bien qué fue el Holocausto Judío perpetrado por la Alemania Nazi. Aunque haya gente muy enferma que niega su existencia, la mayoría de los seres racionales no dudamos que eso sucedió, y que millones de personas, en su gran mayoría de origen judeo-europeo, fueron masacradas en la forma más espantosa por una ideología malsana.

Ahora, la causa razonable de por qué esto sucedió, es más bien esquiva.

Si usted busca por ejemplo en Wikipedia, eluden una explicación directa, de una forma bastante sospechosa.

Los films que vemos, se concentran en contarnos el lado humano, la atrocidad y el miedo que se vivía en esa sociedad militarizada, pero salvo honrosas excepciones, como por ejemplo “La caída de los dioses” de L. Visconti, apenas se analiza un hecho que cuando se observa con atención, resulta evidente.

Alemania termina de unificarse a fines de 1880, y se perfila como potencia industrial a gran escala. Tiene una alta burguesía sumamente arrogante y agresiva (recién llegada al mundo del gran dinero que se estaba forjando), que ha apostado todo al desarrollo de la industria alemana, con una floreciente comunidad científica e intelectual. Están listos para conquistar el mundo (y hacerse muy, muy ricos).

Pero para ese momento, Inglaterra ya estaba afianzada desde hacía 100 años como patrón indiscutible del mundo, dominando los territorios productores de materias primas y los mercados. Francia y EEUU venían en segunda fila, con diferentes suertes. Ya no cabía otra potencia mundial a gran escala.

Alemania no tiene más remedio que hacer la guerra a Inglaterra, o conformarse con la migajas del colonialismo europeo: África. Allí hay materias primas, pero no mercados, y lo que la industria alemana necesita son personas que compren un automóvil, no que anden en taparrabos.

Así que esa belicosa burguesía alemana empieza una política de intimidación a los ingleses, a través de una descabellada campaña de patriotismo que culmina muy mal, con la derrota en la I Guerra Mundial, y tras el Tratado de Versalles, con la carga de pagar todos los gastos de la guerra.

Alemania queda con su capacidad productiva intacta, pero arruinada y sin mercados.

En medio de la hiperinflación (un dólar que valía 36 marcos, salta a 150 millones de marcos en un año) y el caos económico, se empiezan a hacer populares las creencias en los mitos germánicos de un grupo de individuos, que tras meter esas leyendas en una licuadora con el cristianismo, mitos persas e hindúes y un par de óperas de Wagner, se convierten en una ideología pangermana.

Esa gente, cree también que la culpa de todo la tienen los judíos, cosa no muy casual.

Los judíos tenían en Europa una tradición de ser perseguidos, aparentemente por absurdas causas religiosas o ignorancia lisa y llana de sus costumbres, pero en realidad porque se dedicaban al comercio y eran bastante prósperos (merecidamente, porque eran trabajadores, inteligentes y solidarios entre ellos). La vieja codicia y envidia llevó a muchos cristianos a unirse a Pogroms, saqueos, y cosas ciertamente horribles como la hoguera o la conversión forzada.

En Alemania, sin embargo, estaban bastante integrados a la sociedad, y sin duda eran los más prósperos de los judíos europeos.

Pues bien, Alemania está arruinada, la capacidad de producir sigue allí, millones de desempleados sin trabajo, los industriales sin mercados… era muy grande la tentación.

Esta frase empieza a explicar lo que sucedió: “Nosotros necesitábamos ser dirigidos por una mano fuerte y dura. Esta era la mano de Hitler. Nos sentíamos satisfechos de los resultados que obtuvimos bajo su caudillaje, y lo apoyábamos desde el principio. Pasase lo que pasase. Y pasó”.

(Esto lo dijo el industrial Alfred Krupp en el proceso de Nuremberg, acusado de crímenes contra la humanidad. La enorme fortuna que cosechó desde la llegada de Hitler fue confiscada, hasta fines de los ’50, en que el primer ministro alemán Konrad Adenauer le devolvió los bienes…).

Y no fue el único Gran Burgués que estaba “hasta las manos”. Krupp era el símbolo de la complicidad entre el gran capital y el fascismo alemán, pero hubo otros: IG-Farben, Flick, Thyssen, AEG, Siemens, Haniel, Banco Alemán, Banco de Dresde, Banco de Comercio… entre los más notorios.

¿Es lógico suponer que estos grandes industriales creían en las ideas (muy misceláneas; hasta de arte moderno opinaba) que propalaba Hitler en “Mein Kampf”?

Es cierto que el anticomunismo era en parte útil, pero a cualquiera que le interese la historia puede ver que tras la sangrienta represión de la revuelta espartaquista a fines de la I Guerra Mundial, la revolución socialista no representaba un peligro en Alemania.

Pregunta: ¿cómo se pudo llevar adelante “el milagro” económico de la Alemania nazi, con la tesorería exhausta, la industria paralizada, la población sin poder de compra, con los mercados del mundo entero totalmente deprimidos?

Respuesta: saqueando a la próspera clase burguesa judía.

Y lo hicieron con la típica eficiencia germana, que tanto admiran los ejecutivos.

El Holocausto, al fin de cuentas, fue un acto de piratería salvaje, un pillaje sin cuartel, que se utilizó como base para levantar la industria civil y militar de Alemania, y que la historia occidental moderna ha hecho pasar como “odio racial”.

Lo tratan de disimular, porque la lección histórica que se desprende es que nadie está a salvo de las ruedas del capitalismo salvaje, cuando se ponen en movimiento. Fueron capaces de exterminar a 6 millones de judíos, los cuales se sabe que tenían influencias y dinero, si bien no debían ser tan poderosos como cree la leyenda negra que se les atribuye: de otro modo no hubiesen perecido muertos de hambre y exterminados como una plaga.

En Occidente, se vio al principio con ojos benevolentes el ascenso de Adolf y sus compinches. Era un poco “excéntrico”, pero las clases altas de Inglaterra lo admiraban por su firme posición ante el comunismo.

Lo que no querían ver, era que en realidad lo que buscaba la Alta Burguesía alemana (aliada al siempre vivo militarismo feudal prusiano), era la revancha de la guerra que habían perdido en 1918. Por eso, cuando las fuerzas armadas alemanas atacan, primero lo hacen al objetivo principal: Europa occidental. Lo que necesita su país, son mercados. Liquidar la primacía de Inglaterra en el mundo.

Si el enemigo era el Comunismo, ¿porqué pactaron con Stalin? ¿Porqué no atacaron primero la URSS, en dónde su destino manifiesto (“Lebensraum”) les iba a dar todo el espacio territorial y las masas esclavas que proclamaban necesitar?

Toda esa cháchara de ideología, razas superiores, etc, no era más que una máscara para ocultar la realidad más prosaica: iban detrás del Gran Dinero, el Mundo como mercado total. La burguesía alemana se jugó el todo por el todo, porque sabían que no iba a haber una tercera oportunidad, y estaban dispuestos a quebrar todas las reglas humanas con tal de tener enormes ganancias.

Visto el bestialismo del que era capaz esa clase de Capitalistas, uno no tiene más que agradecer que hayan sido derrotados.

Aunque ahora sufrimos una clase de dominio social que espanta, un Capitalismo Hipócrita. Se hacen los buenos, pero su verdadera cara, es la de Hitler. Y el sistema al que nos quieren llevar a vivir, es fascista.

Y lo voy a demostrar, si me lo permiten.

Gracias, y hasta la próxima.

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A SEGURO LO LLEVARON PRESO

8 junio 2010

Juan es un petiso gordito que vive en el barrio Marconi.

Se levanta a las 5:00 de la mañana, todos los días, excepto los sábados que es supuestamente su descanso.

No desayuna en casa porque no vale la pena: sus hijos y su mujer no se han despertado todavía. Sale a la vereda, mira por unos segundos la calle evaluando cómo está el ambiente (tiene algunos vecinos peligrosos, como  “El Cosita”, el muchacho que en prisión picó “como un queso” a un violador y tiró los pedazos fuera de la celda) y camina medio dormido hacia la parada.

Toma el primer ómnibus, y al bajar, compra en la panadería una rosca de chicharrones bien tierna y rebosante de grasa, espera la llegada del segundo bondi, sube al mismo y es transportado como una media res hasta la empresa en dónde cumple su horario de laburo: de 7:00 a 23:00.

Porque Juancito trabaja de portero de seguridad desde hace 3 meses en régimen de doble turno.

Nadie lo obliga a hacerlo, es mas, él está recontra contento con ello. Le pagan horas extras dobles, le llevan una milanesa en dos panes con fritas para almorzar (su almuerzo favorito; una vez fueron ravioles con crema y pasó hambre toda la tarde), y a veces  lo llevan a su casa, aunque tiene que esperar hasta una hora al supervisor. Pero se ahorra el boleto y no tiene que caminar a medianoche por esas calles tenebrosas.

Juan trabaja en una gran empresa de seguridad de origen sueco, en la cual cobra $ 36.5 (bruto) la hora simple en carácter de empleado tercerizado. Esta empresa, “lo alquila” a otra empresa, y de hecho no conoce a ningún jefe de la suya propia, porque nunca tuvo la oportunidad ni el tiempo suficiente para estar en otro lugar que no sea “La Fábrica”, el cliente que paga por sus servicios.

Por eso está desesperado por hacer horas extras. Si trabaja 200 hs. por mes, no le alcanza ni en broma para mantener a sus dos hijas, su esposa y su suegra (que pone la modestísima casita en donde viven). Así que trabaja doble turno prácticamente todos los días, cubriendo diversos puestos en la fábrica, ya que por lo general algún compañero falta. Llega a “levantar” más de  10.000 pesos uruguayos (500 dólares) regularmente; es un potentado en el barrio, sin necesidad de robar o vender pasta base.

Juan sabe leer y escribir bastante bien, aunque lentamente, y no toda su vida fue así: hasta hace unos años (hoy tiene 38), trabajó en “la constru”, como terminalista. Ganaba lo mismo que ahora, en el 2002, pero trabajaba 9 hs. por día, y así podía ver a sus hijos cuando llegaba, ayudarlos con los deberes o tomar unos mates en familia. Hoy día, eso no sucede salvo los sábados que no le toca trabajar (porque a veces lo llama su supervisor, le dora la píldora, le promete el oro y el moro y lo pasa a buscar… bajo la sutil amenaza de perder el “privilegio” de las 16 hs.).

Yo lo conozco, porque durante varios meses estuve trabajando en “La Fábrica”, aunque en un puesto “privilegiado”, llevando adelante un proyecto y trabajando apenas 10 hs. por día (ganando el triple que el pobre Juanchi, por suerte).

Presencié infinidad de ocasiones en que el jefe de planta (“el cliente”) lo prepoteó, lo insultó, lo humilló, llamó a su supervisor para que fuera sancionado (por estar apoyado  “indecorosamente” tomando mate), lo expuso públicamente como ejemplo de burrez (en su presencia), le hizo recorrer 20 veces seguidas y sin descanso el perímetro de “seguridad” (como castigo por haber permitido la entrada a la vengativa ex esposa del abogado de la fábrica), etc. etc.

Esa es la vida cotidiana de un empleado tercerizado del siglo XXI. Trabajar hasta enfermarse, soportar menoscabos de todo tipo, llenar la panza de comida malsana, no poder ver crecer a sus hijos, tener sexo cuando se puede…

La empresa de seguridad, facturaba por el concepto de cuatro puestos de trabajo, tres turnos por día, la módica suma de $ 350.000 por mes (unos U$S 17.500). Vi los cheques. La tasa de ganancia ronda el 50%, y sus gastos son uniformes, algún traslado, alguna milanesa…

Y tienen más de 1.000 guardias en varios shoppings, fábricas, supermercados, tiendas, complejos habitacionales de alto nivel, etc.

Se imagina la “seguridad” que brindan esos tipos extenuados, mal alimentados (para tener derecho a “la milanesa” se debe hacer un turno de más de 12 hs.), con nulos conocimientos en la materia (muchos son literalmente analfabetos), maltratados, obligados a veces a permanecer todo el turno bajo la lluvia en invierno o bajo el sol de enero.

Claro, uno se termina por preguntar cómo es posible que se pague tan caro por este servicio de mierda. La respuesta es sencilla: coima. El jefe o gerente que representa a “el cliente”, recibe un “sueldito” por mes que ronda los 1.000 dólares. O más; depende el servicio.

También hay empresas que contratan estos servicios, por la sencilla razón que pueden hacer “reventar” a un tipo, sin tener que cargar con las consecuencias de enfermedad, demandas en el MTSS, líos sindicales (no se imaginan lo que es el sindicato de esta empresa de seguridad…); uno es “el cliente”, y “el cliente” siempre tiene la razón.

En este tipo de empresas la rotación de personal parece la de un equipo de mini básket.

Explotación y plusvalía “total”. Así es como el desempleo en Uruguay, bajó al 6 – 7%.  Con esta clase de empleos.

RENAEMSE, el organismo que “controla” a las empresas de seguridad, tiene registrados unos 15.000 guardias en todo el país (se calcula que existen otros 10.000 en negro). Este organismo tiene menos de 20 empleados y deben controlar a más de 350 empresas registradas.

Si se considera “mal pagao”, tiene la opción de ser guardia “armado”, es decir, ser el blanco principal en un asalto, por ejemplo. Y seguro que así se gana mucho más, ¿no?

Por supuesto: se ganan $ 39,50 la hora (bruto). Y por favor, si usted llega a usar esa arma, más le vale que todo salga perfecto, porque la empresa no le va a defender legalmente, ni le va a pagar un abogado, ni un corno.

Ejemplo: uno está de guardia armado en hall de una financiera. Está lleno de gente. Entra un hombre con una automática en la mano, gritando que es un asalto. Usted (el guardia, no el chorro) no puede disparar porque no hay amenaza inminente de vida desde el punto “legítima defensa”. De modo que se queda en el molde.

El tipo, se lleva la plata y antes de salir, empieza a disparar a lo loco y mata un par de personas. En ese momento, usted saca el arma y le dispara, con tanta mala suerte que lo mata. Digo “mala suerte”, porque en el preciso instante que le dio el balazo al delincuente, el mismo se había girado y estaba de espaldas saliendo de la financiera, por lo cual ya no es una amenaza. Seguro que usted, como mínimo, pasa una temporadita en prisión pero ahora tendrá antecedentes penales…

Es increíble, pero el consejo que se le da a los tipos que hacen el curso de guardias de seguridad (que dura 2 jornadas de 4 hs., por el que se cobra al empleado unos 1.500 pesos, pero incluye la milanesa al pan) es: “no use el arma, la empresa no se hace responsable de lo que suceda.

Todo es un disparate, pero encaja perfectamente en esta sociedad disparatada, maniática y enferma de codicia.

Hace pocos días, un guardia de seguridad que cumplía funciones en una empresa constructora, violó a la contadora (embarazada) de la misma, la ató, y la dejó encapuchada encerrada en un cuarto. El “repudiable sujeto”, tenía dos antecedentes por rapiña y violación. Jamás hubiese podido estar inscripto en RENAEMSE, porque no se admiten antecedentes penales. Pero no, para qué, si la empresa de seguridad tampoco estaba inscripta, ni pagaba BPS.

Ningún directivo de la constructora (que factura más de 2 millones de dólares al año), dio la cara en TV para explicar por qué tenían contratada esa empresa de “inseguridad”. Pero todos sabemos la respuesta. Era muy barata…

Un día más en el maravilloso mundo capitalista.

Saludos.

HOLA! VUELVO EN BREVE…

7 junio 2010

Vuelvo con mucha alegría.

Hay mucho de qué hablar.

Hasta prontito…


BUENA SUERTE Y HASTA LUEGO

7 noviembre 2009

simblols

“Ese manicomio estaba lleno de problemas de frontera,
se hizo de día y los varones lentamente caminan.
Dicen que todo se sabe
pero tal vez no quiera saberlo
era lo mejor olvidar todo por un tiempo”.

Estimados todos: es altamente probable que no pueda continuar con esta columna.
No importan los motivos, sería largo y un poco penoso de explicar.

Les quiero dejar un saludo y espero que  hayan encontrado algo de utilidad para sus vidas en lo que he escrito, al menos un momento de diversión en el peor de los casos.

Chau, un beso para todos.

NO CULPES A LA NOCHE

4 noviembre 2009

PIENSEN

“todo en exceso es malo y la cervesa tiene efectos negativos primerpo porel alcohol y sdegunda la cebada que engorda” (Respuestas Yahoo a la pregunta “¿Hace mal tomar mucha cerveza?”)

¿El alcohol hace mal?

Se lo podríamos preguntar a Alejandro Magno, si viviera. En el año 331 a.C. este famosísimo general macedonio tomó  Persépolis, capital del Imperio Persa, y tras una larga borrachera decidió incendiar la bella ciudad con todos sus habitantes dentro.

Uno de sus mejores amigos, Clito, poco después, le echó en cara creerse un dios y haber cometido ese acto impío. Alejandro, un tanto molesto y bastante borracho, lo atravesó con una lanza matándolo instantáneamente. Al día siguiente, de resaca y arrepentido, juró no volver a beber jamás. Le duró tres días.

También se lo podríamos preguntar a Homer Simpson, si viviera. Nos diría “Hum… cerveza: causa y solución de todos nuestros problemas…”

Al buen doctor Samuel Johnson, considerado uno de los más grandes filósofos de habla inglesa, le gustaba de vez en cuando tomarse “un par”. Asimismo, decía: “Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas”.

Todo esto viene a que durante esta durísima campaña política, con enorme profusión de publicidad en todos los medios de comunicación, se nos ha colado la campaña publicitaria de una bebida alcohólica, extremadamente perturbadora, y desgraciadamente está pasando inadvertida (objetivo número 1 de la publicidad que busca producir “hábitos”).

No vamos a culpar a una empresa que busca honestamente ganancias a costa de la desgracia ajena, faltaría más. Está de por medio el Sagrado Derecho a hacer dinero, y eso sabemos es una de las libertades individuales más importantes del Sacrosanto Capitalismo.

Ellos simplemente buscan una brecha en las costumbres sociales, un relax del control que ejercen los que tienen autoridad moral para decir qué está bien y qué está mal, y lo aprovechan.

Pueden decir: “Si los padres no se preocupan por educar y controlar a sus hijos, no es culpa nuestra. Nosotros fabricamos un producto, y necesitamos venderlo. La responsabilidad sobre el abuso o mal consumo depende de los individuos consumidores”.

Los analistas de marketing de FNC viven ideando la manera de aumentar la base de consumidores de cerveza, ya que de hecho en Uruguay, por ejemplo, tienen el monopolio y cualquier cliente que se gane para el bando amarillo es suyo.

Esos potenciales clientes se disputan entonces entre otro tipo de bebidas, y dependen de la conducta y de los hábitos.

La adaptación es el proceso por el cual un grupo o un individuo modifican sus patrones de comportamiento para ajustarse a las normas imperantes en el medio social en el que se mueve.

Por eso se busca crear un prototipo de consumidor, que sea socialmente bien visto e imitable. Que imponga, por ejemplo, que beber alcohol todos los días es “genial y divertido”.

Si el objetivo (diga “target” si habla delante de un publicista y quedará fenómeno) fuesen los adultos, vaya y pase. Pero una persona de 30 años ya tiene más o menos configurado en su mente lo que está bien y lo que está mal, así que hay “imprimirlo” mucho antes, cuando se están forjando las ideas. Pubertad y adolescencia, por ejemplo, es una buena edad para empezar.

Aquí están dos ejemplos de la campaña que lleva adelante Pilsen para “trabajar” la mente de sus hijos, o de sus futuros vástagos si aún no se decidió a traer a un pequeño bastardo a este mundo…

Pilsen – Cualquier día es un buen día

Pilsen – Los martes son un buen día para cumplir años


¿Qué tal?

¿No es genial que ya hayan impuesto como días obligatorios de emborracharse los jueves, los viernes, los sábados y los domingos?

Y ahora, ya que estamos, vayamos de partuza los lunes, los martes y los miércoles… total, ¿para qué estar sobrio en esos días de mierda?

Bueno, yo no sé lo que usted piensa, pero para mí esto es inmoral, amoral o cómo le quiera llamar. Estos tipos venden alcohol, no “Tico-Tico”. Venden “diversión”.

¿Exagero?

Aquí tiene los datos que justifican lo que digo:

  • Casi la mitad de la población uruguaya consume alcohol habitualmente, el 47,2% de los 3.399.438 habitantes del país, según el estudio Alcohol, Género y Cultura realizado por la Junta Nacional de Drogas (JND). El 20% son jóvenes menores de 22 años.
  • La edad media de inicio en el consumo de alcohol entre los escolares, según los datos de la Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar 1998, es de 13.6 años, y la edad media de inicio de consumo semanal se sitúa en los 14.9 años, según esta fuente los jóvenes de sexo femenino registran mayor prevalencia de consumo de alcohol, aunque en cantidades menores. El 84.2% de los escolares ha consumido alcohol en alguna ocasión y el 43.9% consume al menos una vez a la semana. En cuanto a los episodios de embriaguez el 41% de los escolares se han emborrachado en alguna ocasión y el 23.6% en el último mes.
  • Un 80% de las muertes registradas entre adolescentes se deben a causas violentas y dentro de ellas las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%, existiendo un mayor porcentaje de suicidios en los adictos a estas sustancias.
  • La encuesta entre madres adolescentes de Uruguay mostró un consumo de 37% de alcohol.
  • Las pruebas sobre meconio de los recién nacidos indicaron que el consumo en el embarazo fue: tabaco 51%, alcohol 40%, tranquilizantes 2,5%, marihuana 2%, anfetaminas 8,3%, cocaína/pasta base 2,5% y opiáceos 0,5%.
  • La investigación encontró que 11% de los recién nacidos de la muestra fueron de bajo peso, y que 15% tuvieron problemas de salud.

No pretendo erigirme en censora de la conducta de nadie, incluso de los accionistas dueños de FNC (que es propiedad de una empresa extranjera, AmBev, que tiene el monopolio en Uruguay, Chile, Argentina, Brasil, etc. etc.).

Ellos quieren ganar plata vendiendo más cerveza, y si para ello deben hacer campañas publicitarias protagonizadas por chicos de 18 años, no es ilegal, ¿verdad?

Así que no voy a decir que estos empresarios venden a los jóvenes muerte, miseria y accidentes.

Tampoco voy a decir que se merecerían ir presos por pervertir a la juventud y fomentar un mundo de violencia.

Ni siquiera que son unos hijos de puta mal paridos.

Lo que voy a decir es que hay que mirar la televisión, escuchar la radio y hasta ir a los recitales auspiciados por estas marcas, para observar qué están haciendo.

Y tomar las medidas del caso.

Muchas gracias y saludos.

CARTA ABIERTA A LUIS A. LACALLE

28 octubre 2009

Luis_Alberto_Lacalle

Estimado doctor.

Me decido a escribirle esta carta, en calidad de ciudadana y sin atribuirme ninguna representación pública o civil más que la de mi propia opinión.

No obstante creo que interpreto el sentir y la preocupación de muchas personas, incluso algunas que no tienen una opinión negativa sobre su calidad de candidato a la presidencia o su accionar en la política nacional.

En lo que me es personal, quisiera aclararle que desapruebo su gestión anterior como presidente, y que no concuerdo con las ideas generales que usted impulsa. Por otro lado, siempre he pensado que usted era uno de los políticos más brillantes de la generación post dictadura, y reconozco su importancia personal en la historia política de este país.

Si recorre este blog, encontrará fácilmente críticas a su persona bastante fuertes, algunas escritas en forma humorística y otras en serio. No dudo que le resulten desagradables, pero supongo que a fin de cuentas tengo el derecho y la libertad a escribir sobre personas que pertenecen a la esfera pública y son importantes.

Por ejemplo, en ocasión de discrepar con el actual presidente sobre su veto a ciertos artículos de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, escribí una carta abierta criticando fuertemente su proceder y no ahorré ninguna crítica e incluso se la envié a su email personal (y no recibí ningún tipo de respuesta, aclaro que tampoco era su obligación contestarme).

Por ello, quisiera que usted escuchara mi modesta opinión sobre ciertos hechos que podrían sucederle a este país en general y a usted en particular en caso de persistir su intención de ser el próximo presidente de la República.

Es de dominio público que el Frente Amplio cuenta con mayoría representativa en ambas cámaras, e incluso en el caso que perdiera la banca de diputados en disputa a la espera de los votos observados, tiene asegurada la mayoría en el senado y 49 representantes departamentales.

En el supuesto caso que usted accediera a la presidencia, pensemos lo que sería su gobierno aunque se contaran con todos los demás legisladores de su partido sumados a los del Partido Colorado y el Partido Independiente.

Sabemos que a veces los legisladores no acatan rígidamente los lineamientos de su bancada, y eso provocaría que se viviera bajo la constante amenaza de no contar con los votos suficientes para ciertas leyes fundamentales de ejercicio de gobierno, como el presupuesto, la designación de entes autónomos y otras circunstancias que no es necesario aclararle. Además, estarían sus ministros bajo la presión permanente de ser censurados, y ello sabemos que trae como consecuencia la renuncia o la disolución de las cámaras y nuevo llamado a elecciones.

Es decir que le provocaría daños a la institucionalidad y al funcionamiento normal de este país, que pasa por cosas muy concretas además de las ideas o lineamientos o planes de gobierno de cada partido. Se paralizaría y viviríamos una terrible incertidumbre sobre el futuro cercano.

Basta pensar por un momento un nuevo llamado a elecciones en 2010 o 2011, una campaña política seguramente muy destructiva y la segura fuga de inversores y ahorristas, para estremecerse. Sabemos que en la región hay mucha expectativa por recibir a los mismos si se fuesen de aquí.

Por otro lado, es subvertir el espíritu constitucional de este país el tener que vivir la situación. En ningún país del mundo un partido que gana la mayoría parlamentaria en elecciones generales no puede asumir el gobierno. Puede suceder que un presidente quede en minoría al efectuarse elecciones a mitad del período, pero en ese caso el primer ministro de la mayoría asume la dirección de los asuntos públicos.

No cabe duda que es un error de redacción que debe corregirse urgentemente.

En caso contrario, al asumir un gobierno de minoría resultaría un golpe de Estado técnico. Y sus consecuencias serían desastrosas para la institucionalidad próxima y un precedente muy sombrío.

La base fundamental de la democracia que vivimos, es la suposición de que la mayoría es la que gobierna el país. Si ocurriese lo contrario, pasaríamos a vivir bajo una Oligocracia y eso habilitaría a un debate permanente en el mejor de los casos, o a una autorización tácita de que cualquier minoría pueda apropiarse del gobierno del Uruguay.

De solo pensarlo, lo primero que viene a la mente es una dictadura militar.

Por estos motivos, le ruego tenga a bien considerar seriamente la posibilidad de no presentarse en el ballotage del 29 de noviembre de 2009.

Y si ello fuese imposible por motivos constitucionales, le ruego haga una presencia simbólica y que anuncie que no es su interés acceder a la presidencia.

Parece muy extraño pedirle a un político que haga esto, pero creo que el futuro del país está en juego, y cualquier hombre preocupado por el porvenir de sus hijos y sus nietos, estaría dispuesto a hacer el sacrificio.

Me parece que si usted hiciera esto, y anunciara su interés en modificar esta reglamentación electoral inmediatamente asumido el siguiente gobierno de la mayoría, daría un paso fundamental para acceder a la historia como uno de los más importantes próceres, más interesado en el bienestar de la nación que el de su propio partido o suyo mismo.

De lo contrario, correría el riesgo de convertirse en el próximo Juan María Bordaberry, lo cual supongo es la antítesis del deseo de cualquier político verdaderamente demócrata.

Muchas gracias por anticipado.

Le saluda atte,

Chazz.

(Las personas interesadas en suscribir esta carta, pueden hacerlo copiándola y enviándola por email a la Encargada de Comunicación y Prensa del Dr. Lacalle, Noelia Franco:

prensalacalle@gmail.com
noeliaprensa@gmail.com

Por favor no incluir insultos ni amenazas de ningún tipo).

SE FUE EL TREN

27 octubre 2009

pintadaColon

“El electorado del país menos poblado y más culto de América Latina, ha hecho gala de su proverbial cautela. Ha rechazado la derogación de una ley que impedía la persecución de los delitos perpetrados por la dictadura, quizá, porque entiende que lo pasado, pasado está; deja al Frente Amplio en el filo de la mayoría que tenía en las dos cámaras, de forma que sólo la aritmética voto a voto determinará quién gana, y prefiere por mayoría a la izquierda en la presidencia, reconociendo su papel en la reducción en este último quinquenio del paro y pobreza. Cabe que Mujica sea demasiado estruendoso para la mesocrática Montevideo, pero si gana, el país habrá vuelto a dar prueba de que vota con la cabeza”. (Página editorial  de “El País” de Madrid, 27/10/2009)

En noviembre de 1984, triunfó Julio M. Sanguinetti en las primeras elecciones generales posteriores a la dictadura.

Recuerdo a mis hermanos calentarse (dos eran del FA y el restante apoyaba a Wilson Ferreira) al salir los primeros anuncios en la televisión con el dato más que concluyente que el Partido Colorado estaba superando ampliamente a los demás.

Empezaron a gritar “¡Que pueblo cornudo, por Dios!”, y otras frases irreproducibles sobre Sanguinetti y Tarigo. Era el triunfo de “El cambio en paz”, slogan que pegó bastante fuerte en la población.

Repasemos brevemente lo que sucedió: hasta mediados de ese año, el FA seguía proscrito y Wilson acaba de regresar a Uruguay y puesto inmediatamente preso en un cuartel de Trinidad, Flores.

Las negociaciones con los militares se destrancaron al aceptar el FA reunirse en el Club Naval a discutir la salida, acompañando a los colorados y a una nominativa Unión Cívica.

Se tuvo que aceptar que Seregni no fuera candidato, al igual que W.F. Fue durísimo tener que salir a la prensa diciendo que nos conformábamos con haber “sobrevolado” (según palabras del negociador del PDC, Juan Young) el tema desaparecidos, amnistía a los militares torturadores y otras yerbas.

Pero se hizo porque no había otra manera de salir del trampero.

Los blancos habían cometido infinidad de errores políticos, encerrándose en un “Sin Wilson, nada”, y luego con Zumarán de candidato anunciando dos cosas fatales: si ganaban, iban a hacer un llamado a nuevas elecciones en 1985 para que todos pudieran participar (recordemos que muchos grupos del FA seguían estando prohibidos), y la otra era que no estaban dispuestos a negociar con los militares (ergo, o liberaban a Wilson o no les votaban ninguna exoneración por los delitos cometidos).

Así que la cosa pintaba mal, la izquierda emergiendo destrozada de la dictadura y los blancos con su líder de centro (aunque bastante izquierdista para la derecha) preso.

De modo que en el Club Naval nos bajamos los pantalones (no había otra, créanme) y pateamos la pelota del tema Derechos Humanos para adelante. Había que recuperar la voz, y solamente existía un medio de comunicación de izquierda, CX 30 (pero su portavoz Germán Araújo estaba también sancionado y su presencia era intermitente) y liberar a los presos políticos lo antes posible.

Sanguinetti hizo lo que sabe hacer mejor: exagerar, mentir y asustar a la gente, y sumado a que era el único que parecía saber lo que estaba haciendo, ganó con más del 40%.

Es decir, que según mis hermanos había unos 800.000 “cornudos” que preferían dejar el pasado atrás (aunque no explícitamente) y votar por un candidato que no armara lío con los militares.

Después vino la Ley de Caducidad, el mamarracho jurídico más grande de la historia de este país que se tenga memoria, y su aprobación legislativa en 1986. Se opuso el FA, la UC y algunos senadores y diputados blancos (y un colorado, Víctor Vaillant).

En abril de 1989, separado de las elecciones se realiza el referéndum para ratificarla y el resultado fue 57-43% a favor de mantener vigente esa ley.

En el 2007, 21 años después de la promulgación, se vuelve a reflotar la recolección de firmas para anularla, esta vez, y ya sabemos el resultado.

Es decir, que el contexto histórico de este país favoreció que por tres veces se impusiera esa idea de dejar “las cosas como están”, una vez en el parlamento y dos veces en las urnas.

No entender que ese es el pensamiento de la mayoría que puebla este país, es negar la realidad: pasaron casi 30 años desde la salida democrática y el electorado sigue opinando lo mismo.

Ahora bien, podemos estar en profundo desacuerdo con ello, podemos sentirnos indignados con la idea de no tener un marco legal que sea aceptablemente parejo para todos, podemos creer que es absurdo que la misma gente que pide pena de muerte para un ladrón de garrafas no esté dispuesta a pasar por un juzgado a un militar torturador.

Podemos pensar y sentir muchas cosas.

Lo que no podemos es empezar con la cantarola de “¡Pueblo cornudo!”.

Me molesta profundamente que los que creemos que por el bien de la democracia hay que consultar a la gente, luego, como no se aprueba lo que buscábamos, calificamos a esa misma gente de imbécil o inmoral o decimos que no tiene dignidad.

Eso es subestimar estúpidamente los deseos o ideas de las personas, que casualmente, son la mayoría de este país desde hace tres décadas.

Una persona comentó ayer que la misma gente que acepta la idea de la ilegalidad de esta ley, luego vota y no apoya su derogación.

Eso significa que prefiere dejar silenciosamente las cosas como estaban.

Otros hasta festejaron que no se hubiera anulado, pero son una minoría, unos pocos miles de personas que prefiero no calificar.

Según Karl Marx, hay un tipo de moral y ética y un tipo de ser humano para cada época de la historia. Hoy en día, creo yo vivimos aún un momento post traumático de la dictadura y muchísima gente está cansada de esta discusión, y nombro uno solamente, al cual admiro bastante: José Mujica.

Y se viene el 29 de noviembre, y precisamos PAZ MENTAL Y SERENIDAD para organizarnos y lograr el triunfo de nuestras ideas sobre cómo debe cambiar esa moral y ética ciudadana que impera en este país.

Queremos cambiar la manera de pensar de mucha gente, pero no lo lograremos acusándoles injustamente de cobardes o indignos de ser uruguayos. Porque si ya tuvieran la educación necesaria, confianza en sí mismos y en la justicia, una alta convicción en lo moral ¿qué estaríamos tratando de cambiar? ¿Sería necesaria ésta, nuestra lucha?

Saludos a todos, y espero que los comentarios se escriban después de reflexionar un rato sobre lo que piensan y sienten.

Yo no quiero volver a hablar de este tema. Me duele bastante pero estoy convencida que lo que decide el pueblo uruguayo, está bien para mí, y punto.

CARTA A MARTINEZ ZIMARIOFF

26 octubre 2009

(Copiar el texto y mandar e-mail a  corteemz@adinet.com.uy *POR FAVOR NO ESCRIBIR AMENAZAS NI INSULTOS, Y FIRMAR CON NOMBRE Y CÉDULA*)

Sr. Ministro de la Corte Electoral
Edgardo Martínez Zimarioff

Por la presente le solicito tenga el bien de renunciar a su cargo en la Corte Electoral, el mismo que ocupa desde 1995.

Creo respetuosamente que usted ya no es una persona que cuente con la confianza de la ciudadanía, por diversos motivos:

•    El parlamento que lo nombró, cesó sus funciones legislativas en febrero de 2000. Usted ya no representa a la ciudadanía actual, ni a los partidos que gobiernan hoy día.
•    Pese a llevar en ese cargo casi 15 años, la impericia y la desprolijidad con que se llevó a cabo el proceso durante la noche del 25 de octubre, y subsiguientes errores, aclaraciones y desmentidos, es por lo menos llamativo.
•    Pese a anunciar una mejora en la entrega de datos, estos fueron escasos y ese proceso se agravó hora a hora, alarmando a la población y desatando olas de alarma pública y rumores.
•    Impericia para manejar las relaciones con el gremio de empleados: están en conflicto en medio de una contienda electoral.
•    Aún queda otra instancia importantísima, con el futuro de este país en manos que no nos merecen la suficiente estima profesional ni de legitimidad de su compromiso con la democracia, ya que si fuese así, por un motivo de honorabilidad ya habría renunciado.

Todo esto me lleva a pedirle su renuncia inmediata.

Le saluda atte.

¿OFICIALIZACIÓN DEL PARTIDO ROSADITO?

26 octubre 2009

casamiento

¡Buenos días!

Estoy escribiendo esto a las 00:00 del lunes, aún por verse el número concreto de las elecciones.  De todas maneras encontré que un hecho que era imprevisible, al menos de parte mía, se terminó por oficializar.

Es el noviazgo del siglo, que amerita entrar en los anales (ver diccionario, por favor) de la historia uruguaya y quizás hasta en las crónicas de chimentos (que son mucho más importantes para Doña Rosa que cualquier otra cosa).

Se trata nada menos que la oficialización del compromiso “Blanca de Lacalle – Petra Rojas”. La boda del milenio que ocupará muchas páginas de sociales de “El País” y “Galería”.

Porque una cosa es cuando todos saben que “viven juntos”, o dicho de forma medio groncha “están amachimbrados”, y otra es cuando se anuncia el compromiso en tevé.

“Pedro” salió ayer a hacer lo último que se esperaba (si uno pensaba que “Pedro” tenía intenciones de hacerse un propio sendero en los caminos de la patria), y salió apenas se supo el resultado con cierta certidumbre, a apoyar explícitamente a los blancos. Dijo “¡Voy a votar al Doctor Lacalle!”, y los 10.000 fanas que estaban allí lo aplaudieron a rabiar.

Les faltó gritar “¡Mo – to – sierra! ¡Mo – to – sierra!”.

Bueno, antes cuando iban a apoyarse solían dar vueltas y hacer de cuenta que era importante juntarse primero y arreglar un programa mínimo, pero ahora les importa un comino el qué dirán (¿y qué les puede importar si controlan los medios?) y salen en caliente a decir “¡Te amo, María Cristina!” sin el más mínimo pudor.

Y a la platea del circo le encanta, esos golpes de efecto los deslumbran y parecen ser geniales.

Allá ellos.

Estuve en la Rambla  junto al hotel NH Columbia, enfrente a la pantalla gigante.  Me sorprendió la enorme masa de péndex que había allí.

Es que la juventud del FA no está desmovilizada como dicen los veteranos que pueblan los comités, preocupados.

La juventud está fracturada de la vieja militancia del  FA, y sigue ilusionada pero no comprende muy bien lo que pasa, ¿cómo puede ser que después de un gobierno excelente y una juventud con movilización propia, no se gane al galope en primera vuelta?

Lo que pasa es que ellos no entienden la fuerza gigantesca que tiene el poder que gobierna este mundo.

Hoy esos péndex que estaban con cara triste cuando el Pepe anunció que iba a haber segunda vuelta, no vivieron la hecatombe que pasó por este país, no saben lo que era antes este país, no eran lo suficientemente adultos como para entender los tiempos en que la familia Lacalle-Bordaberry hicieron lo que quisieron con el Uruguay y destruyeron la memoria, la educación y la salud. Ignoran la magnitud de las fuerzas que se desencadenan cuando el pueblo quiere gobernar.

Esto no es un paseo.

Esto es apenas el primer round de la lucha (sí, LUCHA) que nos espera, ya que si gana Pepe (como creo que sucederá), la oposición va a estar por primera vez verdaderamente unificada, y se las saben todas y tienen más dinero y mejores escuelas y mejor salud que el pueblo común y corriente. Así que a prepararse.

Y si el matrimonio elitista resulta fructífero, será porque juegan mejor.

Para ganar estas elecciones, hay que unirse y agradecer a todos los dioses que seamos capaces de juntar al 47-48% de la población votante. Necesitamos muy poco, pero no va a ser fácil conseguirla. Las sirenas cantan y este barco se puede ir para otro lado.

¡Ah! Me olvidaba.

¿Saben cómo  se llama el nuevo partido Rosadito?

“Partido del Uruguay”

Saludos a todos y gracias por venir, en este día complicado.

“EL CADÁVER DE LA NOVIA”

22 octubre 2009

ronson

“¡Qué lindo don Diego, si no estuviera muerto!”
(Refrán español).

El Candidato se despertó tarde esa mañana.

Parpadeó un poco y demoró unos segundos en comprender dónde estaba. Tantas noches de dormir en diferentes habitaciones a lo largo y ancho del país, lo habían extenuado. Apretar decenas de miles de diferentes manos, hablar, gritar y repetir lo mismo cientos de veces, escuchar una y otra vez a su insoportable compañero de fórmula lo tenían aturdido.

Estaba en la cama de su casa. Por fin.

Apretó el timbre que estaba al lado de la mesa de luz, y segundos después entró la mucama. Abrió las cortinas y la luz del día entró con bastante violencia, obligándolo a despertar del todo.

Otra mucama ingresó en silencio y le dejó la bandeja del desayuno. La primer comida del día estaba diseñada por un especialista en este tema, e incluía una dieta específica para fortificarlo y recuperarlo de ciertos excesos en comida y bebida. No se puede recorrer cada pueblito del país sin encontrarse con muchos amigos, y los amigos del Candidato no eran precisamente abstemios. Y además, estaba el tema de las mujeres.

Mientras bebía jugo de papaya y relojeaba los canapés de caviar, entró su secretario personal con una selección de los recortes de prensa realizada por un analista que se levantaba a las seis de la mañana para que el Candidato tuviera a primera hora la información más importante del día anterior y la agenda del día.

“Nacho”, dijo el Candidato, “ahora no tengo ganas de leer la prensa. Dejalos en mi escritorio que después los miro”.

“Como usted diga, doctor”, contestó su ayudante y se retiró del cuarto.

Mientras el Candidato miraba pensativo el bamboleante trasero de la mucama más joven, los recuerdos de la noche anterior le vinieron a la cabeza.

Una noche terrible.

Era previsible que no ganara esta vuelta de las elecciones, pero no había perdido la esperanza de mejorar los resultados que las encuestas le venían otorgando en las últimas semanas. Pero se dio el peor escenario: una pésima votación. Aún peor que la última encuesta.

No lograba entender por qué la gente de su país lo odiaba tanto. Estaba convencido que a pesar de ciertos pecadillos que había cometido en su ex presidencia, no era ni mejor ni peor persona que los demás. No le entraba en la cabeza que la ciudadanía prefiriera a un palurdo desaliñado y maleducado, que no sabría distinguir entre un huevo Fabergé y uno pasado por agua.

“Alcánceme la robe de chambre, Marita…”, dijo a la mucama. La chica se la llevó y esperó la habitual palmada en la cola, pero esta vez el Candidato omitió hacerlo.

Se levantó y rengueando un poco bajó la maldita escalera y se dirigió al estudio. Entró y se sentó, mirando a su secretario que esperaba silencioso.

“Bueno, no voy a demorar esto porque no tiene sentido. Llamame al vasquito que voy a hablar con él antes que la prensa me empiece a acosar con la pregunta”, dijo el Candidato mirando por la ventana que daba al hermoso jardincito japonés del fondo.

“Doctor, ¿no sería mejor conversarlo antes con sus compañeros de partido?”, dijo el secretario sorprendido.

“No, Nacho. Estas cosas hay que resolverlas rápido. La vez anterior lo resolvimos en la misma noche y fue un golpe de efecto tremendo. No les podemos dar a esos descosidos ni un metro más de ventaja”, y el secretario notó que ya empezaba a perder la paciencia.

El asistente tomó su celular y empezó a buscar en la agenda el número. El Candidato se enderezó en la silla y le aclaró: “No quiero hablar por celular. Que te dé un teléfono fijo para llamarlo, esto es demasiado serio para que alguien más lo escuche”. Pensó: “Tengo que estar en todo, estoy rodeado de incapaces”.

El secretario demoró unos minutos haciendo las llamadas, y finalmente le alcanzó un papel con un número anotado y salió de la habitación cerrando la puerta.

El Candidato digitó los números y escuchó la señal de llamado. A la cuarta vez, alguien atendió del otro lado.

“¿Hola?”, dijo una voz de hombre. Que no era con quién quería hablar.

“Hola”, dijo con un dejo de irritación, “soy el Candidato, páseme con su patrón, si no es molestia”. No lo había atendido directamente, y eso era una mala señal, una falta de respeto. Justamente a él. Ya lo pondría en su lugar a ese pichón de Hereford.

Pasaron unos segundos y finalmente se escucharon unos pasos que se acercaban al micrófono.

“¿Holá?”, dijo la joven voz del vasquito.

“Hola, ¿cómo te va?”, dijo el Candidato.

“Qué tal, como le va, doctor”, dijo el otro sin tutearlo.

“Me imagino que estarás contento, te fue bastante bien…”, dijo el más veterano.

“Sí, por suerte logramos llegar al objetivo. Hoy vamos a tener una reunión de evaluación con el resto de los muchachos y luego vamos a dar una conferencia de prensa. ¿Usted amaneció bien?”, dijo con un poco de sorna.

“Bien, gracias. Mirá, te llamo para ver si podemos tener una charla previa a hablar con la prensa, para no dar lugar a confusiones. Necesitamos que la sensación pública sea favorable desde el principio mismo, sin que haya dudas de nuestra posición.”, dijo el Candidato.

“¿Nuestra posición?”, dijo con vacilación el otro.

“Claro, muchacho. ¿O no estamos en el mismo barco?”.

Hubo un silencio incómodo del otro lado del auricular.

“Mire, doctor: no entiendo muy bien qué es lo que usted quiere decirme”

“¿Cómo qué quiero decirte?”, dijo el Candidato y tuvo que tomarse un par de segundos para serenarse. Pensó “Tranquilo, este perejil es medio lento de entendederas”.

Tomó aire y agregó: “Lo que quiero decirte es si hoy podemos dar una declaración de unidad a la prensa. Si no actuamos con decisión, nos van a pasar por arriba. Tenemos chances, todavía no está perdido pero debemos mantener una posición única ante la prensa, sin fisuras. No digo que salgas ya mismo a hacer campaña por mi candidatura, pero tenemos menos de un mes para conseguir los votos y ganar la elección…”

“¿Campaña por su candidatura?”, dijo la voz del otro con incredulidad no velada. “¿Quién le dijo que yo voy a hacer campaña por usted?, agregó irritado.

“No entiendo”, dijo el Candidato. “¿A quién vas a apoyar entonces”, dijo tratando de hacerse el canchero. “¿Vas a hacer campaña por el quintero?”.

“Me parece doctor que usted está un poco confundido. No voy a apoyar a nadie en esta etapa…”.

El Candidato sintió que su corazón se detenía por un segundo. Tuvo que recostarse en la butaca y abrirse las solapas de la bata. Unas palpitaciones reanudaron el ritmo cardíaco. Sentía un leve gusto metálico en la boca.

El otro reanudó la conversación: “Ayer tuvimos una charla con varios dirigentes más cercanos, y algo que veníamos hablando informalmente con mi vice tuvo el acuerdo de prácticamente todos. Si teníamos una mala votación, íbamos a apoyarlo a usted, pero si votábamos bien preferiríamos trabajar para el futuro del partido. Como votamos mucho mejor que lo que nos habíamos puesto como objetivo inicial, es lógico que nos abstengamos públicamente, más allá de lo que quieran hacer los votantes.” terminó por decir.

El veterano dirigente no lo podía creer.

“¿Y vas a permitir que ganen, así, impunemente?”, pudo balbucear.

“Mire doctor, vamos a ser realistas, usted tiene muy pocas chances de ganar. Yo hago campaña por usted, y pierde. Le estaría entregando mis votos a cambio de nada. Yo no hago campaña por usted, y gana. ¿Con qué votos va a gobernar, si apenas llega al tercio del parlamento? Me necesita igual y tendríamos que negociar antes que asumiera. Y no tenga dudas, le voy a pedir mucho. Va a tener que co gobernar conmigo. Así que…”

“¿Y el país? ¿Vas a dejar que estos tipos nos gobiernen cinco años? ¡Podemos ganar, podemos tirar atrás un montón de cosas que no nos sirven!¡Además sería la muerte de nuestros partidos…! ¡Tus votantes no te lo van a perdonar nunca, nunca!”, dijo el Candidato fuera de sí.

Del otro lado del teléfono hubo un resoplido.

“¿Sabe una cosa? Yo voy a ser la figura más importante de la oposición. Su partido se va a pasar cinco años acuchillándose los unos a los otros, buscando el culpable de esta derrota. Y no tienen a nadie con el suficiente prestigio y juventud como para salir vivo de ese lío. Van a pasar unos cuantos años antes que se recuperen, y en la próxima seguramente el que dispute la presidencia sea mi partido y no el suyo. Así que le deseo lo mejor, y estoy a sus órdenes si gana. Que tenga buenos días, doctor…”, y cortó.

El Candidato se quedó por unos instantes con el teléfono en la oreja, escuchando el vacío. Luego colgó el auricular con lentitud, se paró y salió de la habitación. Su secretario lo miró pasar como un sonámbulo hacia el jardín.

Un saviá picoteaba el suelo junto a un membrillo japonés. Levantó la vista y miró un enorme eucaliptus cuyas ramas se mecían suavemente. Sacó una caja de cigarrillos y encendió uno con un Ronson de plata.

Exhaló el humo y miró el encendedor.

En la parte inferior, tenía labrada una inscripción.
“Para el mejor Presidente que tendrá este país. Tu esposa”.

Estuvo unos segundos pensando y de pronto levantó el brazo y lo tiró con todas sus fuerzas, lejos, pasando por encima de los árboles que se elevaban al fondo…